PAISAJES DEL ALMA

En esta serie presenciamos una intensa puesta en escena que difumina la frontera que separa la experiencia interior del mundo exterior. Nos muestra, así, que lo más propio es lo más ajeno, pues el fondo de uno mismo está plagado de otros. Sea lo más amado u odiado, todo está ahí, en los pliegues del alma, en ese paisaje que, como el Aleph, hace de cada ser un pluriverso.

6.jpg
2.jpg
5.jpg
3.jpg
4.jpg
1.jpg
7.jpg